Capítulo Aragua

jueves, 28 de enero de 2010

Manifestaciones clínicas de la enfermedad de Alzheimer.

Si bien son variadas las entidades que cursan con demencia, es la enfermedad de Alzheimer
la más prevalente y presenta una sintomatología, dentro de su heterogeneidad, más acorde
a un proceso evolutivo.
Una de las escalas clinicoevolutivas más utilizadas es la Global Deterioration Scale
(GDS) (Reisberg, 1982)13. Los ejercicios que se proponen en esta obra se agrupan en relación
con el grado de deterioro. Como sucede a menudo, los criterios y el significado de
demencia leve o moderada, por ejemplo, no son los mismos para distintos profesionales,
de ahí que deseemos unificar criterios, y por ello exponemos a continuación no sólo la
GDS sino también otras referencias que creemos pueden ser útiles al experto que utilice
este manual (Tabla I).
Tabla I. Escala de deterioro global
GDS 1
Sin deterioro cognitivo/Normalidad
• No hay quejas subjetivas de pérdida de memoria.
• No se objetivan déficit de memoria en la entrevista clínica
GDS 2
Deterioro cognitivo muy leve/Olvido benigno senil
• Hay quejas subjetivas de pérdida de memoria, más frecuentemente en las siguientes áreas:
a) Olvidos del lugar donde ha dejado objetos familiares.
b) Olvido de nombres familiares.
• No hay evidencia objetiva de déficit de memoria en la entrevista clínica.
• No hay déficit objetivo en el trabajo ni en situaciones sociales.
• Actitud apropiada respecto a su sintomatología.
GDS 3
Deterioro cognitivo leve/Compatible con enfermedad de Alzheimer incipiente
• Primeros déficit claros. Manifestaciones en más de una de las siguientes áreas:
a) Se suele perder cuando viaja a lugares no conocidos.
b) Se evidencia su bajo rendimiento laboral.
c) Se hace evidente la pérdida de palabras y nombres.
d) Retiene relativamente poco material cuando lee un párrafo de un libro.
e) Demuestra una disminución en el recuerdo de nombres de personas que acaba de conocer.
f) Pierde o extravía objetos de valor.
g) En la exploración clínica se puede evidenciar un déficit de concentración.
• Evidencia objetiva de déficit de memoria que se pone de manifiesto en una entrevista exhaustiva.
• Disminución del rendimiento en las áreas laboral y social.
• Empieza a negar los déficit.
• Estos síntomas van acompañados de ansiedad leve o moderada.
Nota: si sólo se demuestra alteración de memoria: alteración amnésica atribuida a la edad (AMAE). Si presenta
otras funciones alteradas pero estables: deterioro cognitivo atribuido a la edad (DECAE). Si los déficit son progresivos:
demencia inicial.
GDS 4
Deterioro cognitivo moderado/Demencia leve
• Déficit evidentes al realizar una cuidadosa historia clínica. Los déficit son manifiestos en las
siguientes áreas:
a) Disminución en el conocimiento de acontecimientos actuales y recientes.
b) Puede presentar algún déficit en el recuerdo de su historia personal.
c) Déficit en la concentración, que se hace evidente en la sustracción de series.
d) Disminución en la capacidad para viajar, manejar las finanzas, etc.
• No suele haber déficit en las siguientes áreas:
a) Orientación en tiempo y persona.
b) Reconocimiento de personas y caras familiares.
c) Capacidad para desplazarse a lugares conocidos.
• Incapacidad para realizar tareas complejas.
• La negación es el principal mecanismo de defensa.
• La respuesta afectiva se aplana y el individuo se retrae ante situaciones de mayor exigencia.
GDS 5
Deterioro cognitivo moderadamente grave/Demencia moderada
• El paciente ya no puede pasar sin algún tipo de ayuda.
• El paciente es incapaz de recordar detalles relevantes de su vida actual, por ejemplo su dirección
o número de teléfono que tiene desde hace años, los nombres de parientes cercanos (p. ej.,
sus nietos), de su escuela, colegio, instituto o universidad en que se graduó.
• A menudo presenta desorientación temporal (fecha, día de la semana, estación…) o de lugar.
• Una persona con educación formal puede tener dificultad al contar hacia atrás desde 40 de 4 en
4 o desde 20 de 2 en 2.
• Las personas en este estadio se acuerdan de muchos datos importantes referentes a ellos mismos
y a los demás.
• Invariablemente saben su propio nombre y el de su esposa e hijos.
• No requiere ayuda para el aseo ni para comer, pero puede tener alguna dificultad en elegir qué
ropa ponerse.
GDS 6
Deterioro cognitivo grave/Demencia moderadamente grave
• Puede olvidarse ocasionalmente del nombre de su esposo/a, de quien depende del todo.
• No será consciente de acontecimientos y experiencias recientes.
• Retiene algún recuerdo de su vida pasada, pero es poco preciso.
• Generalmente, no es consciente de su entorno, ni en el tiempo ni en el espacio.
• Tiene dificultad en contar de 10 hacia atrás y, a veces hacia delante.
• Requerirá asistencia en las actividades de la vida diaria, por ejemplo puede ser incontinente, precisará
ayuda para desplazarse, pero ocasionalmente mostrará capacidad para trasladarse a lugares
conocidos.
• Frecuente alteración del ritmo diurno.
• Con frecuencia distingue a las personas conocidas de las desconocidas.
• Casi siempre recuerda su propio nombre.
• Aparecen cambios emocionales y de la personalidad. Éstos son bastante variables e incluyen:
a) Conductas delirantes, como por ejemplo, los pacientes acusan a su esposo/a de ser un impostor,
hablan con figuras imaginarias de su entorno, o con su propio reflejo en el espejo.
b) Síntomas obsesivos, como por ejemplo, la persona continuamente repite sencillas actividades
de limpieza.
c) Síntomas de ansiedad, agitación e incluso de conducta violenta que no existía hasta
entonces.
d) Abulia cognitiva, como por ejemplo, pérdida de fuerza de voluntad por no poder mantener
la intencionalidad el tiempo suficiente para determinar cómo convertirla en acción.
GDS 7
Deterioro cognitivo muy severo/Demencia grave
• En el curso de este estadio se perderán todas las habilidades verbales. Al principio de este estadio
verbalizará palabras y frases muy concretas. Al final, no hay lenguaje sólo gruñidos.
• Incontinencia urinaria. Requiere asistencia para el aseo y la alimentación.
• A medida que avanza el estadio se pierden las habilidades motoras básicas, por ejemplo la capacidad
para andar.
• El cerebro ya no parece capaz de decir al cuerpo lo que debe hacer. Aparecen a menudo signos
y síntomas neurológicos generalizados y corticales.
Tabla I. Escala de deterioro global (continuación)
Fuente: Reisberg B y cols. (1982). Modificada por Tárraga L. (1999).
Convendrá, pues, que el especialista evalúe y determine, según la situación clínica del
enfermo, el grado de deterioro que presenta.
Antes de plantear cualquier tarea de estimulación cognitiva, es preciso conocer con
la máxima precisión posible, cuáles son las funciones cognitivas que se mantienen y el
grado de conservación. Para ello, sin duda, es imprescindible una correcta evaluación neuropsicológica,
la cual debería realizarse por un neuropsicólogo experto y acompañarse de
la correspondiente orientación terapéutica que de ella se derive. Sin embargo, a menudo
se carece de esta prueba complementaria tan importante y el profesional se ve, por desgracia,
huérfano de una orientación adecuada.
Por esta razón, y sin la pretensión de sustituir la exploración neuropsicológica, complementamos
la GDS con los resultados de dos estudios que la correlacionan con el Mini-
Mental State Examination (MMSE) (Folstein, 1975)14 (Tabla II), o con la Brief Cognitive
Rating Scale (BCRS) (Reisberg, 1983)15,16 de la que se han incluido, para su mejor comprensión,
varias funciones cognitivas como son: concentración, memoria de fijación, memoria
de evocación, orientación, lenguaje, praxis constructiva y cálculo (Tabla III).
Tabla II. Rangos de las puntuaciones del Mini-Mental State Examination (MMSE) respecto a los estadios
GDS de Reisberg, según los estudios de Reisberg y cols. (1986) y Eisdofer y cols. (1992).
Estadios GDS Rango MMSE Rango MMSE
(Reisberg, 1986) (Eisdofer, 1992)
2 25-30 26-30
3 20-27 21-25
4 16-23 17-20
5 10-19 11-16
6 0-12 1-10
7 0-0 0-0
Tabla II. Rangos de las puntuaciones del Mini-Mental State Examination (MMSE) respecto a los estadios
GDS de Reisberg, según los estudios de Reisberg y cols. (1986) y Eisdofer y cols. (1992).
Entenderá el lector que los datos que aparecen en las tablas precedentes deberán ser
considerados como orientativos, pero nunca como absolutos, pues dependerán de multitud
de rasgos que presente el paciente para valorar sus capacidades residuales con mejor
precisión. El grado de escolaridad, la profesión premórbida y la edad del sujeto, por ejemplo,
son factores que deben considerarse en la elección de ejercicios. Pero además, un
paciente con predominio afásico en su deterioro, muestra puntuaciones más pobres debido
a las dificultades de lenguaje; una persona con elevado grado de ansiedad ante el compromiso
de obtener buenos resultados, precisará tareas que pueda resolver con holgura.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Me parece muy interesante y de gran ayuda, creo que además de cosas prácticas tenemos que saber sobre este tema como lo has dado a conocer, gracias
Lucy

La Negra Paiva dijo...

Gracias a ti por tu valioso comentario... Besos y bendiciones!!!

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